De complejos, adolescencia y Renée

Desde que nos encontramos con las imágenes de una desconocida Renée Zellwegger, tuve claro que quería hablar de éste tema. Sin embargo, lo he ido dejando en borradores y creo que ya es hora de que vea la luz.

Como os decía de Renée, su transformación ha sido tal con eliminarse las bolsas superiores de sus ojos y afinar su mandíbula, más el uso del bótox en la frente, que no queda nada de nuestra adorada Roxy (Chicago), Bridget Jones o la desdolida Ruby (Cold Mountain).

Como habréis leído, ella dice estar encantada de que la gente la vea diferente. No es que se le vea diferente, es que es diferente. Lo que más me desconcierta es su pérdida de expresión de ojos, está comprobado que la mirada contribuye enormemente a nuestra identidad. Sus palabras han sido:

“Mis amigos dicen que estoy en paz. En forma. Durante mucho tiempo, me descuidé demasiado. Tenía un horario que no era realista, ni sostenible. En lugar de detenerme a calibrar mi vida, seguí corriendo hasta que me agoté, y tomé malas decisiones acerca de cómo ocultar este agotamiento. Pero era consciente del caos. Y, finalmente, tomé otra dirección. Hice el trabajo que me permite ser yo misma, formar un hogar, amar a alguien, aprender cosas nuevas y seguir creciendo como persona. La gente no me conoce desde que cumplí 40 años”.

Y yo me pregunto, ¿estará tan encantada realmente o es pose de cara a la galería? ¿Os imagináis someteros a un retoque estético y no reconoceros en el espejo? La sensación debe ser vertiginosa porque llevas años conviviendo con tu imagen, te agrade o no, viendo como la adolescencia o nos convierte en unos pimpollos o en “feos”, asimilando como con la juventud y la madurez, esos rasgos vuelven a la normalidad y se afinan.

Es más, la época en la que comienzan los complejos es justamente la adolescencia. Todo un huracán de hormonas, cambios físicos que no terminas de aceptar, la sensación de vivir en el limbo entre niños y adultos,…. En esas edades, un comentario desafortunado o una simple “no aceptación” puede llevar a un trastorno conocido como Dismorfobia o Trastorno dismórfico Corporal. ¿Podría ser el caso de Renée, en vistas de cómo ha dejado de ser ella físicamente?

Dicho trastorno es la creencia obsesiva por poseer un defecto en el aspecto físico que es prácticamente indetectable para otra gente.

Los afectados temen que otros hagan comentarios malintencionados sobre su apariencia. Su imagen personal está tan distorsionada que los afectados pueden llegar a autodenominarse “monstruosos” o deformes.

Pueden llegar a no salir de casa, porque consideran que tienen la nariz torcida o las orejas grandes, etc. y los demás sólo se van a fijar en ese detalle, y va  a ser motivo de burla y descalificaciones. Y, como digo, suele ser por aspectos que los demás no apreciamos.

Piel, nariz, ojos, boca, orejas y pecho suelen ser las zonas más conflictivas.

Los síntomas son:

-Un intento desesperado por cubrir sus defectos: llevar el pelo largo para ocultar la cara o las orejas, usar manga y pantalón largo aún en verano,…

-O no se miran en el espejo o lo hacen constantemente para analizar su defecto, consiguiendo sólo que su obsesión aumente.

-Suelen no salir de casa, rehuir eventos sociales, etc.

-La comparación con sus semejantes es constante, llegando a preguntar a familiares sobre su aspecto o/y convenciéndose de que esa persona es mucho más bella que ella.

Muchas de estas personas recurren a la cirugía estética cuando pueden permitírselo económicamente; pero casi nunca quedan conformes con su aspecto, pues es un problema de su mente y percepción. Afortunadamente, hay muchos que son diagnosticados como dismorfóbicos al acudir al cirujano estético y derivados a psiquiatría para valorar el trastorno y si una cirugía sería beneficiosa o no. Si el psiquiatra determina que es un complejo que no llega a estos extremos que comento, el cirujano tiene vía libre porque el paciente va a “renacer” con la mejora.

En los casos de diagnóstico positivo y severo, la cirugía está vetada pues el paciente puede caer en una depresión peor o en la adicción a las operaciones, pues nunca dejaría de tener esa imagen distorsión

Sigo con mis preguntas retóricas y opinión.

¿Pueden los medios desencadenar este síndrome, a pesar de su carácter intrínseco entre individuo y el concepto de su imagen? ¿Puede el comportamiento de nuestros semejantes llevarnos a creernos inferiores, feos y conseguir que nos aislemos y no nos mostremos como somos? ¿Qué la visión de nosotros mismos sea errónea, aún no llegando a tener ese síndrome y nos lleve a una fobia social?

El impacto de lo perfecto, idealizado, demandado por la sociedad, etc, en adolescentes inseguros (¿hay adolescentes seguros de sí mismos?), puede llevarnos a complejos físicos inexistentes o la búsqueda de una supuesta perfección.

¿Dónde está el limite de la responsabilidad de los medios y, por ende, la sociedad?. Sin ir más lejos, antes de Navidad tuve una charla con mi vecina, quien ha iniciado el instituto. Es una niña responsable, aunque sea un terremoto, que tiene muy claro una cosa: sólo quiere estudiar y acabar bien todos los cursos. Está en pleno cambio y me comentaba que había chicas en su clase a las que no entiende. No le parece lógico ir a clase con el eyeliner, los labios pintados y el pelo moldeado por planchas. No entiende que suban fotos a las redes poniendo caras y mostrándose pícaras, presumiendo de curvas que aún no tienen y vayan con la actitud de ser las reinas del baile.

Ella dice ser del grupito de las raras, de las que ni se mira al espejo más que por las mañanas para peinarse: sin darle importancia a su ropa, con su coleta o su pelo suelto, repitiendo modelo y llevando ropa cómoda porque el instituto no es una pasarela y pasando de los comentarios que unos u otras puedan hacer. Debo decir que me quedé mucho más tranquila, pues no necesita de poses, “selfies” y comentarios de los demás alabando su físico. Aún es una niña que pasa de lo banal y se ve a ella misma, ni fea ni guapa, ni alta ni baja, ni delgada o gorda, es Ella y punto. Ojalá no lo pierda…

Esta moda y tendencia del “exhibicionismo social” por las redes no deja de ser un arma de doble filo para sus compañeras y compañeros. Pues, como decía, un comentario negativo de una ex amiga, un chico que no le haga caso puede desencadenar la pérdida de confianza. O, por el contrario, que el ego del fotografiado crezca de tal modo que se sienta superior a las demás. Si ya nos pasaba en el colegio e instituto sin fotos, cuanto más con las pruebas fotográficas. ¿Quién no ha tenido un Gordi en clase? ¿y un chico/a al que llamaran feo/a, adefesio, narizotas, orejón, etc?.

Siempre ha habido quienes se ven estupendamente a los 14, 16, 20 y no paran de lucirse, pavonearse y creerse los reyes del mundo. E incluso, verse capacitados para valorar a los demás en función de su subjetivo concepto de belleza sin pensar que pueden provocar un desequilibrio en su semejante. Colocando al aspecto exterior, como muchos adultos, como el único baremo para definir a los demás. Pero ¿son cosas mías o está más generalizado? ¿Puede ser que con las redes sociales se vea más o hay un verdadero auge?

Siempre ha habido cánones de belleza tan dispares entre ellos que debería primar el que no nos afectase si los tomamos en conjunto; el problema es que vivimos en una determinada sociedad con su determinado canon y sólo en nosotros está el poder de ser uno mismo y feliz dentro o fuera de él. La sociedad se escuda en lo que la propia sociedad impone; no obstante, ¿no somos parte activa de la sociedad y podríamos comenzar a cambiarlo?

gorjusspensando

Termino la entrada de hoy, con la esperanza de que algún día dejemos de ser tan esclavos de las críticas (sean reales o no). De que un comentario negativo sea capaz de hundirnos e invalidar todos los positivos que puedan decirnos sobre el mismo aspecto. De que logremos creer más en nuestro potencial como individuo único e imperfecto, porque la perfección… ¡La perfección es aburrida!.

Gracias por la lectura.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s