Lágrimas de lluvia

Personas lluvia 29

Llovía, el día se presentaba tan oscuro como su ánimo. Mirando cómo las gotas chocaban entre sí para correr cristal abajo, comprobó que igual hacían sus lágrimas. ¿Por qué esa melancolía?, ¿por qué esa tristeza tan honda?

Se  sentía vacía,  perdida, como si hubiese extraviado su rumbo. No sabía cuál era su destino, su lugar en el mundo.

Veía  a la gente correr, unos malhumorados, otros despreocupados pero con prisa por refugiarse bajo el primer soportal o balcón que encontraran. En medio de esa escena, vio a unos niños chapoteando, riéndose. No les importaba ni el frío, ni la lluvia, ni las consecuencias de su juego. Vivían su presente, ese momento con total intensidad. Media sonrisa se formó en sus labios.

Cerró la puerta tras de sí, salió a la intemperie y sintió el frío aire helándole las mejillas. La lluvia le empapaba, su melena se le pegaba a la cara y el agua resbalaba por ella arrasando con sus lágrimas amargas. Los niños ya no estaban pero, al llegar donde estuvieron, sonrió.

Saltó sobre el charco, soltó una carcajada y vivió ese momento sin pensar en nada más. Danzó bajo la lluvia con los brazos extendidos y su cuerpo dando vueltas, con el rostro dirigido al cielo. No sabía cuánto duraría, que pasaría con ella después, pero ese instante… Ese instante obraría magia sobre ella. En ese instante, se sintió plena y feliz.

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