¿Esperando?

Suena el despertador. ¿Debería cambiarle la melodía? No merece la pena, el sentimiento de odio se impondrá sea cual sea la responsable de espantar al sueño. Irremediablemente, otra jornada comienza; cómo no, igual que todas las anteriores. ¿También las futuras? Tan rápido como aparece ese pensamiento, lo desecha. Pensar está prohibido desde hace mucho.

De modo automático, repite los pasos de todos los días y, con cada uno de ellos, es más consciente de su Realidad. Esa sensación de vivir en el día de la marmota es errónea. El tiempo y la vida avanzan, inexorables. Quien está en un estado estacionario, en una situación invariable, congelada en un punto,…, es ella.

Se sienta y rodea la taza de café humeante con sus manos. Mira por la ventana hacia un punto lejano y rompe su regla de no pensar. ¿Esto será todo? ¿Se repetirá siempre el mismo escenario, la misma rutinas y las mismas sensaciones, mientras todo sigue en constante flujo y transformación a su alrededor? ¿Sería algún día la vida más benévola con ella? Con esta última pregunta se siente egoísta y sale de su ensimismamiento. Toma un sorbo de su café y traga todas esas pastillas de colores.

Lleva tanto tiempo en ese limbo, en esa espera eterna que ya NO espera nada.

Anuncios

El mundo de las tallas

mundotallas

Voy a salirme algo del misticismo de mi Musa, como ya he hecho para alguna entrada de “Cajón Desastre”, para tratar uno de los temas que me tocan la moral. Vale, hay muchos pero como no voy a entrar ni en religión, política, aborto, emigración, etc. Me decanto por los “tocamoral” de andar por casa.

Hoy, en concreto, el fascinante mundo de las tallas, porque mucho ruido con el tallaje por arriba y que aún no llega a cumplir expectativas; pero también hay problemas con los tallajes pequeños y lo están empeorando.

Hace muy poquito, por Twitter me topé con una foto. Era de un hombre con un cartel en la mano que rezaba “la talla 38 me aprieta el chocho”. Sí, no sé qué es más lamentable: que sea una foto de un tío o el mensaje en sí. Por esas fechas, en una revista leí que una conocida marca textil española va a hacer que haya tallas de la 42-54 durante la temporada de primavera-verano’14. Esto último me parece muy bien para que todas podamos tener la oportunidad de lucir lo mismo, pero me parecería genial si las de talla mínima también pudiéramos. Aunque lanzan el mensaje negativo que si pasas de la 42 ya no eres “clienta potencial” suya, cuando las mujeres no tienen que recibir ese mensaje tan negativo y de presión. La publicidad y los artículos que vi después me parecieron insultantes.

Sigue leyendo

Hale, ya me cabreé

Acabo de toparme con una lista en Esquire que dice recoger “las 10 cosas que aún no sabes de las mujeres por la cerdita Peggy” (enlace) y, sinceramente, no sé que pensar. Es decir, no sé si es cosa del espectáculo de los Muppets o si, en un arrebato de gracia, EL “escritor”-“reportero”-“colaborador”, se ha gustado y visto la chispa.

Tanto si es guión del espectáculo o  no, quién lo haya ideado debe ser un tío. Uno que no conoce a las mujeres tal y como se cree. O, al menos, conoce a una parte muy concreta de nosotras. Además, ¿cerdita Peggy hablando de mujeres de hoy en día? Que yo recuerde era una vanidosa, pendiente de sus jamones y sus curvas, que tenía a Gustavo como a un pelele y, sinceramente, ni en tío ni en tía hay quién la soporte.

Sigue leyendo

Cara y cruz

máscara

Las entradas de Cara y Cruz estaban escritas desde hace mucho tiempo, guardadas en borradores para darles salida algún día que la Musa me abandonase. ¿Por qué salieron esta semana? Por un sueño que tuve.

Esta vez el sueño vino después del relato y no al revés, pues los sueños suelen ser la llave a un tema. Igual que algo visto durante un paseo, en las palabras de alguien, etc. La inspiración puede surgir de momentos cotidianos o negarse a aparecer por una temporada.

Era un día como otro cualquiera, no había pasado nada excepcional y no había escrito ninguna entrada, la Musa estaba de descanso. De cara a la madrugada, me desvelé varias veces pero, después, caí en un sueño muy profundo. En él, sentía como si ya estuviera despierta y activa.

Sigue leyendo

En su realidad (Cruz)

desolacion

Seguir soñando le costaría esa noche, él había salido con una tenista cuando ella les había dicho que nunca iba con él para no se supiera que eran novios y, si no había torneos a la vista, eran muy discretos. Tenía que cambiar algo, lo que no sabía era si “su vida” o sólo ese pequeño detalle.

Lo cierto es que tenían envidia a una mentira. No sabe cuándo empezó pero su vida parecía tan aburrida, tan carente de alicientes, que se puso a fantasear. Tanto fantaseó que la convirtió en su nueva vida, sus amigos la veían como una pequeña triunfadora… Padres con dinero, buen coche, la suerte al conocer a su prometido, lo mucho que se querían, la boda en breve, su piso para no estar con sus padres y, por supuesto, el puesto de trabajo.

Sigue leyendo