Mi historia

Mi historia comenzó el día después de Reyes del 2011, hice un mal giro en un escalón y empezó a dolerme la rodilla. Tengo una vieja lesión en ella y aguanto el dolor, por lo que no le di demasiada importancia. Sin embargo, a los pocos días no se iba y decidí ir a mi médico deportivo de confianza. No había inflamación (nunca se me inflama nada, aunque tenga esguinces) pero había sufrido un traumatismo muy importante hacía unos años y mi médico me pidió una resonancia.

La unión entre la tibia y el peroné no era nada estable y me dijo de poner un clavo para fijarme el peroné. Eso me asustó y decidí pedir una segunda opinión. El traumatólogo que me atendió me dijo que había una pequeña subluxación pero que estaba curada y sólo haría falta fortalecer la musculatura de los cuadriceps. Así que inicié la rehabilitación. El primer día me subieron a una plataforma pivotante en la que tenía que mantener el equilibrio con mi pierna herida… El dolor pasó de ser localizado en la rodilla a subir hasta medio muslo y, al cabo de diez días, el dolor era de glúteo y lacerante. Sigue leyendo

Anuncios